En Azul, la cifra del horror no es simbólica. Tiene una densidad de desaparecidos por habitante muy alta. Son más de 42 personas, de considerarse a las azuleñas y los azuleños que desaparecieron en otros puntos de la Argentina, las personas que habitaron la ciudad y desaparecieron fuera de sus fronteras, y aquellas víctimas desaparecidas en las ciudades de Azul y Cacharí, nacidas en otras localidades del país.
Las primeras desapariciones forzadas en el pago, desencadenadas por el intento de copamiento del ERP al cuartél, sirvieron de preanuncio al Terror más profundo. Hablamos del año 1974, de los decretos de aniquilamiento que anteceden al Operativo Independencia, y de la Triple A detonando casas y oficinas en nombre del anticomunismo. Las atrocidades de ese terror paraestatal primigenio. ocurrieron mayormente a cielo abierto. El pueblo del color no sería ninguna excepción.
Los militantes peronistas y socialistas azuleños que salvaron el pellejo en las razzias de 1974, cayeron después, con el golpe del 24 de marzo de 1976. Es larga la lista de detenidos la noche del golpe y llevados en calzoncillos en algunos casos a la centenaria cárcel Unidad 7. Decenas resistieron a disposición del PEN la calesita en penitenciarios del país; otres tantos sobrevivieron a la vejación y la picana en su propio terruño.
Quienes no regresaron militaban o trabajaban a su lado, salpicados macabramente por el mito de la guerra sucia, perseguidos por presuntos activos de una lucha armada que nunca hizo – ni pudo haber hecho – pie alguno en localidades como la azuleña. Estoicos entre la amnesia y el dedo señalador – vástago del «algo habrán hecho» – perduran todes les supervivientes de los, al menos, 5 centros clandestinos de tortura y muerte diseminados por el territorio azuleño. Se alude a la Guarnición Militar, la Superintendencia de la Polícia Federal, la Regional XI, la Base Naval Azopardo, y la otrora vieja estación del Ferrocarril Provincial, que oculta su prontuario hace 41 años bajo el funcionamiento del Jardín Maternal De Paula.
Así, con esa impunidad que se palpa vigente, los grupos de tareas que surgían del cuartel, cuando no de la superintendencia o de las comisarías céntricas, chuparon personas del cotidiano azulado. La reproducción del discurso oficial de los genocidas, pudo convertir en terroristas subversivos a militantes y sindicalistas, vecinas y vecinos de barrio, estudiantes, deportistas y artistas, concejales o funcionarios elegidos por el voto del pueblo. Que todos fueron y eran antes familiares o vecines, amistades o amores, nombres e historias de aparición constante en el estancado pueblo con forma de estancia. Que hoy son la sempiterna presencia de la ausencia a medio siglo del infierno inabarcable.
Es sumamente injusto recalar en una síntesis de toda vida, cuando ya no hay voz en primera para narrarse a sí misma. Pero la emprenduría de la Memoria exige señalar los retazos vivos de aquellas memorias arrebatadas, dar cauce posible al conocimiento de lo que fueron y pudieron haber sido, sin descuidar el acompañamiento a quienes por sangre o convicción aún persiguen verdad y justicia en su nombre.
Revisitar su origen y huellas políticas es humanizar la cifra; evocar el punto de fuga de sus vidas es denunciar los métodos sin límite que le impusieron para mitigarla. Visibilizar las torturas metafísicas arremetidas contra sus cuerpos, mientras los más vulnerables padecían en los suyos los embistes de la miseria planificada por Martínez de Hoz. El exterminio a sangre fría, sin debido proceso, sin piedad de Ginebra, exige la concreción ejemplar de juicio y castigo a cómplices y responsables, tanto militares como civiles y eclesiásticos.
Rescatar las identidades desaparecidas es sembrar memoria, en tanto retratos de vida que caracterizan a les azuleñes desaparecides por la última dictadura cívico-eclesiástico-militar, junto a las 4 vidas suprimidas al interior de la Guarnición Militar.
En sus expresiones, como en cada recorrido militante, anida una esencia revolucionaria imprescriptible, fruto del sueño de una Argentina equitativa, popular y soberana posible.
Si les conociste, si aspirás a reconocerles; si sabés o creés que podés orientar la búsqueda de memoria, por la verdad y la justicia, elles son les desaparecides azules.
Así, en presente. Ahora y siempre.
*El siguiente listado está en dinámica revisión y cotidiana construcción.
Persigue el objetivo superior de materializar el Archivo de la Memoria del Partido de Azul.
Sí conociste a uno o a varios de nuestros desaparecidos; sí tenés una anécdota de su vida, o podés describir un rasgo que reconstruya su identidad militante, comunicate con EL ESTALLIDO. Tu aporte puede ser clave para posibilitar que sus historias (sobre)vivan.
(Detenidas/os-Desaparecidas/os nacidos en el Partido de Azul, ordenados alfabéticamente)
Álvarez Cicero, Jorge Alberto
(Nacido el 4/9/1952, en Chacharí, Partido de Azul. Desaparecido el 13/12/1976 en La Plata, Provincia de Buenos Aires.)
Jorge nació en Chacarí, el 14 de septiembre de 1954. Segundo hijo de Nedda Edith y de Alberto Isaac, quien era repartidor de «Canale» y del vino «La Caroyense». Don Álvarez disponía en el hogar una embotelladora repleta de barriles, donde el pequeño Jorge se inventaba aventuras para burlar la anodina cotidianidad del pueblo. Hizo el primario en la Escuela N°23 «José Manuel Estrada», y culminó la secundaria en el Colegio de Comercio Nº 2 “José Hernández”, el 11 de diciembre de 1970. Jorge dejará Cacharí siendo graduado de Perito Mercantil, con un promedio de 7,68 puntos.
Al cumplir los 18 parte hacia Olavarría, motivado por la carrera de Ingeniería en la Universidad Nacional del Centro (UNICEN). La libreta de enrolamiento dictaminó que fuera allí donde realizara el Servicio Militar Obligatorio. Superaría la colimba para perseguir otro sueño universitario, pero en la ciudad de las diagonales.
En el año 1974, a los 21 años, Jorge ingresa a la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Llegará a rendir ocho finales, cuatro materias de primer año y cuatro de segundo. La última: Diseño Estructural, aprobada el 17 de diciembre de 1975. En paralelo a la vida universitaria, buscaba ganarse el pan trabajando en una tintorería. Entre cursada y laburo, rosca y movilización, fue afianzando la correspondencia con el peronismo revolucionario.
La militancia de Jorge anidó en la Juventud Universitaria Peronista (JUP), y otro tanto en la Junta Promotora del Partido Peronista Auténtico de La Plata, de la que era miembro. Cuenta Mónica Trunzo, prima de la madre de Jorge, y alguien que compartió con él los ratos de la infancia en Cacharí, y sus primeros años en la capital bonaerense:
«Jorge leía mucho a Perón, al Che Guevara. Tenía un póster del Che en su dormitorio, e ideales de un mundo mejor (…) Era muy dulce, siempre metido para adentro, introvertido (…) Era buen estudiante y muy buena persona, hacía lo que tenía que hacer (…) Era un chico que siempre pensaba en el otro. Como buen libriano, el otro era importante, y eso lo llevó a ser un desaparecido». 1
El secuestro de Jorge aconteció el 13 de diciembre de 1976, presumiblemente, en alguna calle platense a cielo abierto. Hasta la fecha no existen testimonios que atestiguen su paso por alguno de los centros clandestinos de detención y tortura (CCDyT) emplazados en La Plata y alrededores. Tenía 24 años al momento de ser desaparecido.
Su caso no ha sido juzgado hasta el presente. Aunque al menos, en 2015, un acto memorioso lo tuvo como protagonista: la FAU restauró su legajo estudiantil, e hizo una recopilación de diversas fuentes que reconstruyen su identidad, en el marco de la Resolución 259/15 de la UNLP.
Barros La Pellegrina de Zaffora, María del Carmen («Bocha»)
(Nacida el 3/2/1943 en Azul. Desaparecida el 26/9/1977 en San Martín, Provincia de Buenos Aires.)
«Bocha» nació en Azul el 3 de febrero de 1943. Hija de un oficial del Ejército Argentino, hizo la primaria en el Colegio Nacional “Esteban Echeverría”, antesala de un intenso andar por la Escuela Nacional de Bellas Artes “Luciano Fortabat”. En medio de esas tardes de frenesí artístico y agitación política conocerá a Roberto Omar Zaffora, futuro esposo y compañero de militancia en la JP.
Con el tiempo la pareja, ya asentada en la militancia montonera y con vida en la ciudad bonaerense de San Martín, tendrá dos hijos; Nicolás y Sabina. Los niños tenían apenas 1 y 3 años la noche que se llevaron a sus padres.
María del Carmen y Roberto fueron llevados en medio de un operativo del Ejército, cuando caía el 26 de septiembre de 1977. Los arrancaron de la casa ubicada en Pueyrredón 112, sin que se tenga constancia de su presencia en algún CCDyT de San Martín o más allá de sus límites.
«Bocha» desapareció a los 34 años. Su caso, jamás incluído en ningún juicio de Lesa Humanidad hasta la fecha, aguarda justicia.
Borrero Rivera, Marta Ofelia («La Negra»)
(Nacida el 21/9/1949 en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Desaparecida el 21/1/1977 en el barrio porteño de Flores, con destino a la ESMA.)
El vínculo de Marta con Azul remite a la propia infancia, cuando el oficio del padre conduce a la familia desde la patagonia hasta el centro bonarense: «La Negra» era la hija mayor de José Salvador Borrero Rivera, director de LU10 Radio Azul en la era dorada de la emisora.
Marta practicaba deportes, era una notable surfer y también karateka. Luego de terminar el secundario parte hacia la Capital Federal, donde estudió Publicidad en la Universidad del Salvador.
Militante del peronismo montonero, «Violeta» su nombre de guerra, comenzó a escalar fuerte en la estructura de la orrganización. En paralelo, su progenitor, uno de los dos testigos de la asunción del teniente coronel Héctor Michero – primer interventor de la Dictadura en Azul – oficiaba de vocero y de censor cultural impiadoso al frente de la «radio del pueblo».
El hecho fatal que Borrero Rivera nunca creyó que recaería sobre su familia, sucedió en la confitería “Azteca” del barrio porteño de Flores, esquina de Avenida Rivadavia y Gavilán, la tarde del 21 de enero de 1977. Su hermano Luis aseguró que junto a su padre han podido informarse de cómo sucedió el secuestro «en distintas formas». Así habría ocurrido: «Fue un encuentro con una persona que acababa de ser liberada; ahí paró un Ford Falcon y se los llevaron. Ese fue el ingreso de ella a la condición de desaparecida». Lo que Luis nunca confesó, es que aguardaría la muerte de su padre para confesar este relato, contrapuesto a la versión pública de Borrero Rivera, que aseveraba que si Marta no aparecía era porque «estaba de vacaciones por Europa».
«Como sabía karate, presumo que se defendió hasta la muerte», imagina el memorioso Roberto Baschetti. La Justicia lleva medio siglo sin preguntárselo a al menos uno de sus verdugos.
Cañas Blancá, Maria Angélica («Tita»)
(Nacida el 15/6/1948 en Azul. Desaparecida el 15/4/1977 en La Plata, Provincia de Buenos Aires)

María Angélica nace el 15 de junio de 1948 en Azul. Era la mayor de cinco hermanos en un hogar típicamente peronista, fruto del fervor de María Angélica, y de la simpatizante marcialidad de Santiago Sabino, suboficial mayor del Ejército Argentino. «Tita» tenía 13 años cuando la se muda a La Plata. Como infinidad de hijas e hijos en la Argentina de Frondizi, herencia pesada de la Revolución Fusiladora, debió abandonar los estudios secundarios para contribuir con el pan.
Antes de la militancia hubo una María artista plástica y pintora, tal como su abuelo materno. Viajó durante un tiempo a la Capital Federal, donde recibió su formación en Artes Visuales. En aquellos viajes comprendió que existía otra historia más allá de la oficial narrada por los diarios.
Desde entonces, «Tita» les presentó el camino de la resistencia antimperialista a toda su familia. Habló del Cordobazo, de la dictadura de Onganía y de la Revolución Fusiladora. Luego, y como parte de un proyecto de vida, terminó su secundaria como abanderada en la educación de adultos.
El camino militante de «Tita» tiene su primer punto álgido en ese contexto estudiantil, cuando motoriza un espacio para la UES (Unión de Estudiantes Secundarios) en la enseñanza de adultos. Al finalizar la secundaria, comienza a estudiar Medicina en la Facultad de Ciencias Médicas (UNLP), y en esos pasillos su andar en la JP-Montoneros, tal como lo harán luego Santiago y María del Carmen, dos de sus hermanos menores.
Al igual que fatídicos casos como el de la familia Oesterheld, los Cañas Blancá fueron perseguidos y cazadados de a uno por la Dictadura. Angélica fue la primera en ser secuestrada, el 15 de junio del 77′; uniformados del 1° Cuerpo del Ejército se la llevaron a plena luz del día y en la vía pública, en un operativo ilegal por las calles 19 y 35 . Hay testimonios de ex-detenidos que reconocen haberla visto en el centro clandestino de detención conocido como «La Cacha», donde el director del horror era otro azuleño, de apellido Etchecolatz.
A los tres meses el infierno vendría por su hermano Santiago, quien también continúa desaparecido. Y diseminó la muerte, horas después, en la propia casa de la familia, cuando un mega operativo del Ejército asesinó a sangre fría a su madre, de quien heredó el nombre, y a su hermana María del Carmen.
“Hacer memoria es más que recordar. Lo más importante para la memoria colectiva no son sólo los finales trágicos sino sus vidas comprometidas, sus vidas militantes que arrojan luz a nuestras vidas hoy”, escribió alguna vez Martín, el menor de los hermanos.
Cañas Blancá, Santiago Enrique («Tito»)
(Nacido el 1/5/1951 en Azul. Desaparecido el 02/08/1977 en La plata, Provincia de Buenos Aires.)
Se llamaba Santiago Enrique, aunque muchos lo conocían como “Tito”. Es el segundo hijo de los Cañas Blancá, nacido el 1 de mayo de 1951 en Azul. De su infancia poco se conoce, y la adolescencia lo encuentra en La Plata, junto a toda la familia. Superó con altura de abanderado la primaria y la secundaria nocturna del Sagrado Corazón de Jesús: según el legajo del colegio, finalizó con el mejor promedio.
El «Tito» militante nace en aquellas aulas, con la bandera de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), y el modelo diario de María Angélica, «Tita», la mayor del clan. Consciente de que no sobraba nada en la casa, salía por las mañanas buscando el mango como albañil.
Con el tiempo, «Tito» y «Tita» dan el salto de la UES a la JP-Montoneros, donde él prestará especial asistencia en tareas propagandísticas de la organización. Según Martín, el menor de los Cañas Blancá, el secuestro de Santiago “fue producto de la afrenta que significó, para la dictadura militar y sus mandamaces y cómplices, la interferencia televisiva a la pelea de box por el título mundial, entre el feminicida Carlos Monzón y el colombiano Rodrigo Valdés». Aquél 30 de julio de 1977, todo el país leyó una proclama que aseguraba que Montoneros «estaba presente en los barrios». Martín pudo comprobar que Cañas tuvo la escolta y el aporte de Daniel Mariani, hijo desaparecido de»Chicha» Mariani, elemental Madre de la Plaza. “Posiblemente – conjeturó el hermano – fue Santiago quien conducía la bicicleta. Ellos interfieren Canal 2 y Canal 13, y ahí pasan la proclama”.
Tres días después, el 2 de agosto de 1977, «Tito» sale de un trabajo y se dirije a la casa del matrimonio Aued-Medici, en calles 132 y 35. Desconocía que les habían secuestrado el día anterior. Sin embargo, a pocos metros del domicilio, presiente que algo no está bien. Tira su bicicleta y se echa a correr. A las pocas cuadras armas largas lo encierran, y es capturado. Al día siguiente, su madre María Angélica y su hermana María del Carmen fueron fusiladas en la casa de toda la vida. «Tita», la hermana mayor, llevaba para entonces cuatro meses desaparecida.
Por testimonios de sobrevivientes, está probado que «Tito» estuvo secuestrado en los CCDyT “Brigada de Investigaciones de La Plata” y “Brigada de Investigaciones de Banfield”. Su secuestro y desaparición fueron juzgados en la causa “Circuito Camps”, iniciada en diciembre de 1986, y con sentencia en diciembre de 2012.
La búsqueda de Justicia por los Cañas Blancá prosigue en 2020, con el denominado «Juicio de las Brigadas», que investigó los horrores cometidos en la «Brigada de Investigaciones de Banfield» (Pozo de Banfield), la «Brigada de Investigaciones de Quilmes» (Pozo de Quilmes) y la «Brigada de Investigaciones de Lanús» (conocida como «El Infierno» en Avellaneda). El 26 de marzo de 2024, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 de La Plata dictó sentencia, condenando a 10 represores a prisión perpetua y otros a penas menores (25 años) por delitos de lesa humanidad y genocidio.
Cañas Blancá de Valiente, María del Carmen («La Petisa»)

Se llamaba María del Carmen, aunque muchos la conocían como la «Petisa». Tenía 23 años y había nacido el 20 de octubre de 1953 en la localidad de Azul, provincia de Buenos Aires. Estaba casada, tenía un hijo pequeño que se llamaba Ernesto y estaba embarazada de 3 meses. Militaba en la agrupación Montoneros.
El día 3 de agosto de 1977 fue asesinada junto con su madre María Angélica Blanca de Cañas, en su casa de calle 134 y 39, mientras preparaban algunas presentaciones por la desaparición de su hermano Santiago. En la casa estaba su pequeño hijo y una niña de casi dos años, ambos niños fueron dejados en casa cuna y localizados por sus familiares. Los cuerpos de María del Carmen y su madre fueron enterrados en el cementerio de La Plata.
Su caso fue juzgado en la causa que se conoce como “Camps” con sentencia en diciembre de 1986.
Blancá Oxalde de Cañas, María Angélica
(Nacida el 14/12/1915 en La Plata. Asesinada el 3/8/1977 en La Plata, Provincia de Buenos Aires.)

Carrieri Marsicano de Velásquez, Maria Inés («Quita»)
(Nacida el 9/2/1944 en Azul. Secuestrada y desaparecida el 18/5/1977 en Chivilcoy, Provincia de Buenos Aires.)

María Inés nació el 9 de febrero de 1944 en Azul. Su familia la llamaba «Quita», y tenía por compañero de vida y militancia a Miguél Francisco «El Puma» Velázquez.
Tuvieron tres hijos; Roxana, Andrea y Gastón. María Inés tenía dos hijos anteriores, Sergio y Evangelina. Ambos militaban en el PRT-ERP.
«Quita» y «El Puma» fueron secuestrados el 18 de mayo de 1977 en su domicilio del barrio La Negrita, en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires. Los niños fueron posteriormente liberados.
María Inés estaba embarazada de cinco meses. La pareja, y el/la niño/a que debió nacer en cautiverio permanecen desaparecidos.
Casado Frachia, Gaspar Onofre («Quinto»)
(Nacido el 21/11/1955 en Azul. Secuestrado y desaparecido entre el 7 y el 15/12/1977 en La Plata, Provincia de Buenos Aires.)

Gaspar nació en Azul, un 21 de noviembre de 1955. Familiarmente le decían “Quinto” ya que ese era su lugar en la familia: el quinto hijo.
Al finalizar el colegio se traslada a La Plata, donde cursará en la Facultad de Derecho de la UNLP. En ese contexto conoce a quien será su compañera, la marplatense Adriana Leonor Tasca. Allí nace también su militancia en la Juventud Universitaria Peronista (JUP), como antesala a su paso a Montoneros, donde «Quinto» actuaba con el nombre de “Manuel” y el grado de Teniente, y Adriana era conocida como «Clara».
En Diciembre de 1976, al desaparecer un compañero, se fueron a Mar del Plata, pero regresarán a La Plata el 8 de octubre de 1977. La útima comunicación que tuvieron con su familia fue el 5 de diciembre de aquél año.
Se presume que Gaspar fue secuestrado entre el 7 y el 15 de diciembre del 77′. El último rincón donde se lo vio con vida fue en la central de la muerte llamada la ESMA.
Adriana habría sido capturada el 9 de diciembre de 1977, en las cercanías de Plaza Flores, Capital Federal, o en la misma ciudad de La Plata. Estaba embarazada de cinco meses. La joven fue vista en la Comisaría 5° de La Plata y en «La Cacha», centro clandestino que funcionaba en la Comisaría 8°. Fue vista allí en enero de 1978, todavía embarazada. Estaba en el suelo de un sótano y tenía los ojos vendados. A través de otra presa que fue liberada le mandó a decir a su familia que busquen a su hijo que iba a nacer entre la última semana de marzo y la primera de abril de 1978. La familia lo buscó pero nunca lo encontró. Alrededor del 27 de marzo de 1978, Adriana dio a luz durante su cautiverio.
Pensaban llamar José o Josefina al bebé que esperaban. El niño fue entregado por un oficial de la FFAA a un matrimonio allegado. Fue inscripto con una falsa partida de nacimiento firmada por una médica de la policía de la provincia de Buenos Aires. Sus apropiadores se llamababan Sebastián Ricardo Francisco Capitalino y Silvia Molina.
En enero de 2005, el entonces pibe de 26 escribió a Abuelas de Plaza de Mayo, consultando sobre una causa que lo mencionaba como posible hijo de desaparecidos. Desde Abuelas se lo derivó a la CONADI donde se presentó en marzo de ese mismo año. En el mes de septiembre se realizó los análisis inmunogenéticos en el BNDG y el 9 de febrero de 2006 pudo confirmar que era hijo de Adriana y Gaspar.
José Sebastián Casado Tasca, el nieto 82, es el primero de origen azuleño recuperado, y será el único hasta el arribo de «Luciano», el nieto 138, anunciado el 26 de diciembre de 2024.
Casado Frachia, Mariela («Maria Segunda»)
(Nacida el 4/12/1953 en Azul. Secuestrada y desaparecida el 23/06/1978 en Villa Tesei, AMBA.)

María Segunda nace un 4 de diciembre de 1953 en Azul. “Mariela” para su familia, es hermana de Gaspar «Quinto» Onofre Casado. Fue muy amiga de la familia del Gobernador Oscar Bidegain, otrora diputado de la Nación y entonces referente de la tendencia revolucionaria peronista. El compañero de María Segunda era otro cuadro del movimiento a nivel local, Pedro Arturo Frías, conocido ante todos como «El Paisano».
La etapa universitaria moviliza a la pareja hacia La Plata, donde ella empieza sus estudios en la Facultad de Derecho de la UNLP. Afirma Baschetti que «durante lo que se conoció como la ‘primavera camporista’ y un poco más, ‘Mariela’ trabajó en la Casa de Gobierno bonaerense como secretaria de Ernesto Jauretche».
El andar militante de «Mariela» se nutre además del paso por la Federación Universitaria para la Revolución Nacional (FURN), y un recorrido por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Los meses posteriores a la muerte de Perón, con la clandestinidad de la guerrilla a la vuelta de la esquina, militará en las filas de la “Agrupación Evita de la Rama Femenina” de La Plata, como escala a referenciarse en la Columna Oeste de Montoneros. Continúa siendo «Mariela» para la familia, pero es «Ana” o es “Silvia” en boca de sus compañeras y compañeros.
Será una de los centenares de presos políticos «a disposición del PEN» hacia mediados de 1975, «opcionada para salida al exterior» en enero de 1976. Baschetti aporta que «se fue a Venezuela, ya que sus padres querían alejarla de la cosa política. Ella quería seguir adelante ‘caiga quien caiga y cueste lo que cueste’, parafraseando a Evita».
Collinet Galíndez, Susana Aurora («La Rusa»)
(Nacida el 7/11/1951 en Azul. Secuestrada y desaparecida el 6/07/1977, en la Brigada de Investigaciones de Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires.)
Susana nació el 7 de noviembre de 1951 en Azul. Bailarina de danzas folclóricas. Jugadora de handball, atleta y bochista del club Vélez en los 60′, e integrante de la selección de bochas de Azul. De notable desempeño en el ajedréz y las damas. «La Rusa» destacaba en todas las disciplinas deportivas y artísticas que tuviera enfrente. Su domicilio familiar era en Burgos 484. Su sueño, mientras culminaba el secundario del Colegio Nacional, era estudiar y recibirse de profesora en Educación Física.
Cuenta la hermana de Susana en el legajo testimonial: «Ella Bailaba, estaba en un ballet y era profesora de baile. Además militaba en la Juventud Peronista, hacía asistencia en barrios carenciados. Era madrina de diecisiete niños. Lo único que hacía la JP en esa época era asistencia social, no estaba organizada, no tenía un local físico. A la mañana ella iba a los barrios y a la tarde se dedicaba al ballet. A ella la atrajo la sensibilidad, ayudaba en los barrios marginados de la ciudad».
En el 75′ Susana se muda a Mar del Plata junto a Norma Delbonis, amiga y compañera de militancia de la JP azuleña. Una vez en la ciudad balnearia, costeaba el alquiler trabajando en una envasadora de pescado. Algunas mañanas, acompañaba a Norma a realizar actividades de asistencia social en los barrios periféricos de “La Feliz”.
Su hermana supo relatar en un testimonio judicial, el último encuentro que tuvo con ella: «La última vez que nos vimos [con Susana] fue en un torneo deportivo aquí en Mar del Plata, a principios del año 1977, cuando [yo] tenía 23 años [y su hermana 26]. Me transmitió que estaba con temor, que no quería viajar a Azul porque tenía una gran preocupación de que nos pudiera pasar algo a nosotros, especialmente a mis padres. En esa época no sabíamos lo que estaba pasando (…) Mis padres siempre esperaron que llegara, que tocara el timbre”.
«La Rusa» nunca escapó de «La Feliz», donde la desaparecieron en diciembre de 1977 a los 26 años. Con el tiempo se sabrá que fue vista por última vez en el Centro Clandestino de Detención Brigada de Investigaciones. Del secuestro su familia se enteró a través de allegados del grupo de danzas folclóricas: en un periódico marplatense habían leído el nombre de Susana. Se la involucraba en un operativo, eufemismo de las Tres Armas para fraguar la represión a plena luz del día.
El nombre de Susana está incluído en el «Nunca Más», enmarcado en el legajo 6.744 de la CONADEP. Si bien se presumió, en primera instancia, que el rapto había ocurrido el 1 de diciembre, la Comisión estableció como fecha de desaparición la del 6 de diciembre de 1977, es decir, la misma que Norma Delbonis.
Pese a ello, su caso recién fue declarado el 28 de marzo de 1996 por el Juzgado Civil y Comercial Nº 8 de La Plata, e inscripto en el Registro de las Personas el 29 de abril de ese mismo año. Pasarán 18 años para que sea parte de una causa judicial, en la que se investigaron, probaron y condenaron delitos de Lesa Humanidad en suelo marplatense: la Megacausa Subzona 15.
El principal imputado en el caso de la azuleña Susana Collinet es Norberto Benito Stura. Nació en Capital Federal el 19 de marzo de 1936 y actualmente cumple arresto domiciliario en su propiedad de calle Blanco Encalada Nº 1441 2º A, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se ha verificado judicialmente que Stura fue el segundo jefe del Área 15.1 a partir del 28 de octubre de 1977, hasta el 11 de noviembre del año siguiente. Y luego, entre el 26 de febrero de 1979 y el 15 de octubre de 1979. En el contexto de su jurisdicción militar, como comandante del GADA 601 con asiento en Mar del Plata, fue secuestrada la azuleña Susana Aurora Collinet.
En junio de 2020, el ex militar Jorge Luis Toccalino fue condenado a prisión perpetua, entre otros por el crimen de Susana, al hallarlo la Justicia Federal jefe u organizador de una asociación ilícita dedicada a la desaparición de personas. Toccalino fue el segundo jefe del Área 15.1 entre el 14 de diciembre de 1976 y el 15 de octubre de 1978. Al ex militar se le dictó además inhabilitación absoluta perpetua y se le aplicó la suspensión del goce de su jubilación de Ejército.
Más allá del juicio y el castigo, el paradero de los restos de Susana es uno de los silencios impúdicos que Toccalino y los verdugos marplatenses se llevarán consigo a la tumba.
Delbonis Marrero, Norma Inés («Kela»)
(Nacida el 11/05/1945 en Azul. Secuestrada y desaparecida el 6/07/1977, en la Brigada de Investigaciones de Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires.)

Nacida el 11 de mayo de 1945, Norma se haría un lugar como referente de la Juventud Peronista de Azul, dedicando su militancia de base al barrio que la viera crecer: el Villa Piazza. En la previa a esos años de asistencia social y talleres educativos, tomó su mochila y recorrió Canadá, México y Estados Unidos junto a su compañero de entonces, en el afán de interiorizarse de los focos revolucionarios americanos. Es en ese periodo que forjará su faceta como documentalista y fotoperiodista, incluso con exposiciones en Nueva York. Conocerá a Olga Talamante, militante méxicana-californiana de raíces chicanas, que para 1973 arribará a Azul para plegarse a las luchas de Norma y el resto de la JP.
Norma había sido detenida en Tandil en 1974, y luego liberada por la Justicia Federal de Azul. Al año siguiente partirá rumbo a Mar del Plata, donde convive junto a otra amiga de la militancia peronista como Susana Collinet. Para entonces, entre compañeras y compañeros le conocían como «Kela» y «María».
El secuestro y la desaparición de Norma habría ocurrido el 6 de diciembre de 1977, mismo día en que una patota se llevó a «La Rusa». Los diarios marplatenses fraguarían su desaparición dos días después. Un comunicado con la firma del coronel Barda, expuso que Norma había sido «abatida en un enfrentamiento armado junto a Ignacio Antonio Suárez» (“Panda”), encontrándose cercados al interior de la vivienda de Pedraza 546: «El Comando de Subzona 15 informó que dos DS (NdR: «Delicuentes Subversivos) de Montoneros fueron abatidos el martes pasado. Los terroristas, identificados como Ignacio Antonio Suárez y Norma Inés del Boni (sic), fueron sorprendidos en una vivienda de Pedraza 546, donde luego de atacar a las autoridades fueron abatidos…” Es casi seguro que ambos jóvenes, hayan estado secuestrados con anterioridad a su ejecución sumaria.
El legajo de la CONADEP de Norma fue el 8.038. Un aspecto que surge de dos testimonios incorporados en la Megacausa, es que Norma Delbonis estuvo en la Brigada de Investigaciones de Mar del Plata, donde había varias compañeras secuestradas. Ese elemento permitió inducir a la Fiscalía que Collinet estuvo allí, y, al igual que Delbonis, fue en el último lugar en que las vieron con vida. Por ello se relaciona directamente la caída de Susana Collinet con la de su compañera Norma Delbonis.
Ambas fueron secuestradas el 6 de diciembre de 1977. Desde entonces permanecen desaparecidas.
Dinelli Melchior, Francisco Clemente
(Nacido el 1/7/1958 en Chillar, Partido de Azul. Secuestrado y desaparecido el 25/05/1978)

Francisco nació un 1° de julio de 1958 en Chillar. Con el tiempo, desandaría la militancia revolucionaria entre el Partido Comunista Marxista Leninista (PCML) y la Juventud Peronista (JP) Se hizo el tiempo para trabajar como fabriquero metalúrgico en La Plata.
«Chacho» desaparece el 25 de mayo del 78′ en Ramos Mejía, a un mes del mundial fogoneado por la Junta. Algunos supervivientes del CCDyT «Banco» – ubicado en La Matanza, a 200 metros de la autopist Richieri- confirmarán su paso por dicha mazmorra, cuando Francisco estaba a dos meses de cumplir los 20 años.
Desde entonces permanece desaparecido.
Frías Boaglio, Pedro Arturo («Paisano»)
(Nacido el 4/10/1948 en Merlo, Provincia de Buenos Aires. Azuleño por adopción. Secuestrado y desaparecido el 20/06/1978 en Villa Tesei, AMBA.)

A Pedro Frías se lo recordará siempre como «El Paisano». De muy pibe se mudó al barrio La Tosquera, a la ciudad donde pasó la mayor parte de su vida.
Cuando terminaron la Escuela Técnica Vicente Pereda en el ‘67, empezaron a trabajar en Cerámica San Lorenzo. «El Paisano» entraba a las 6 de la mañana, salía a las 2 de la tarde y se iba a militar en la Unidad Básica de Azul. Pedro era obrero ceramista y tornero. Con María Segunda Casado, su compañera, tenían un hijo de poco más de un año, al que llamaron Mario. El fútbol y su demanda de entrenamientos quedaban para la noche. Así transcurrió su vida hasta 1974, entre la producción de la fábrica, las lecturas de Cortázar y Hernández Arregui y las charlas sobre River, donde tenía dos ídolos: Amadeo Carrizo y Ermindo Onega.
“El Paisa era un deportista natural y destacado, creo que participó de todo: atletismo, básquet en el club Cemento Armado, vóley, aunque claramente entonces el fútbol era la cita obligada de los domingos…”, le contó Varela al periodista Silvio Randazzo en una nota para el diario El Tiempo.
“Teníamos responsabilidad política en Azul y la región centro de la provincia. Viajábamos a Plaza de Mayo, participamos del Operativo Dorrego. Entonces el fútbol comenzábamos a dejarlo. Yo me acuerdo que iba a las reuniones con el bolso de la ropa deportiva.
Cuando detuvieron a Frías y Varela en una misma redada el 10 de noviembre de 1974 –el ERP había intentado copar el cuartel de Azul el 19 de enero de ese año–, el acto de militar en la ciudad era un riesgo inminente de asesinato, desaparición forzada o un largo período en la cárcel. Ya actuaban las bandas paramilitares de la Triple A.
La dictadura genocida se lo tragó el 20 de junio de 1978, un día antes del 6 a 0 de Argentina a Perú en la Copa del Mundo. Justo en ese país decidió exiliarse en 1977. Pero regresó. Entonces se lo llevaron con su compañera María Segunda Casado. Ella estaba embarazada. Los secuestraron en Villa Tesei, cerca de Merlo, donde él había nacido. Y desde entonces permanecen desaparecidos.
Colocada en su memoria, una placa en mármol lo recuerda hoy en la plaza Juan Manuel de Rosas, para todos conocida como «La Tosquera». Además del bronce y un espacio cultural de la 26 de Julio que lleva su nombre, Frías está presente entre quienes lo conocieron.
González Gauna, Horacio Mario («Chancho»)
(Nacido el 26/4/1949 en Azul. Secuestrado y desaparecido el 27/05/1978 en Córdoba Capital.)

Horacio nacía un 26 de abril de 1949 en Azul, más allá de que el oficio del padre, suboficial del Ejército Argentino, movería con los años a toda la familia hacia tierras cordobesas.
El «Chancho» optó por el rugby, y defendió la ovalada con la camiseta del Jockey Club. Cuentan que desafiaba los términos medios al saberse ávido lector, y a la vez exultante bailarín de rock n’ roll.
La militancia le llega con la irrupción de Montoneros, aunque para entonces era un meticuloso trabajador gráfico linotipista. Integrando las filas de la orga, es que se convertirá en padre de Fernando.
Una patota lo desaparece el 27 de abril del 76′ en Córdoba capital. Desde entonces, Horacio permanece desaparecido.
Logiuriato Álvarez, Haroldo Santos («Roque»)
(Nacido el 18/1/1933 en Azul. Secuestrado y desaparecido el 12/06/1977 en Villa Carlos Paz, Provincia de Córdoba.)

Montenegro, Hugo Dardo («Negro»)
(Nacido el 6/10/1939 en Cacharí, Partido de Azul. Desaparecido el 15/9/1976 en San Rafael, Provincia de Mendoza.)
No está registrado en la CONADEP ni se lo halló en las listas de personas detenidas desaparecidas. Poco se sabe de Hugo Dardo Montenegro, su existencia y desaparición en la segunda mitad de 1976 surgieron de las declaraciones de testigos detenidos en la Casa Departamental. Sin embargo, documentos policiales y el testimonio de sus compañeros ofrecidos en el quinto juicio por delitos de lesa humanidad de Mendoza permitió que el caso saliera a la luz y posibilitó una fragmentada reconstrucción de su vida.
Nació el 6 de octubre de 1939 en Cacharí, un pueblo de la provincia de Buenos Aires próximo a Azul. Un parte policial agrega que era “hijo de doña Genoveva y don Pedro (…) alfabeto, soltero, dibujante y escultor, domiciliado en la calle Sarmiento y Colón, General Alvear”.
Por otro lado, sus compañeros de cautiverio recuerdan que su familia era originaria de aquella ciudad y había migrado hacia la provincia de Buenos Aires. Él regresó solo y se sumó a la militancia en la de la Juventud Peronista (JP). En su testimonio, Rosendo Chaves hizo precisiones y refirió que participaba de las actividades de la organización, dibujaba y pintaba las pancartas. Vivía en el local que JP alvearense de Libertador y Paso de Los Andes y un compañero de apellido Bello solía llevarlo a su casa para que comiera. “Era un artista (…) en un sindicato de San Rafael había hecho un cuadro de Vandor que parecía que hablaba”, dijo recordó Chaves. También indicó que era un bohemio: sus únicas pertenencias consistían en “un colchón de gomaespuma y un bolso”.
El 15 de septiembre de 1976 fue secuestrado en General Alvear y un día después trasladado a San Rafael. Fue visto en la casa departamental hasta que, junto a José Guillermo Berón, supuestamente salió en libertad el 8 de octubre de 1976. Sin embargo, ambos continúan desaparecidos. *
* (Texto perteneciente al Colectivo Juicios Mendoza)
Paradela Borghi, José Antonio
(Nacido el 3/9/1950 en Azul. Secuestrado y desaparecido el 02/03/1977 en el barrio porteño de Montserrat.)
José nació en la ciudad de Azul, un 3 de noviembre de 1950.
El secuestro de las huestes represivas ocurre en la calle venezuela al 900, del barrio porteño de Monserrat.
Era el 2 de marzo de 1977. José tenía entonces 26 años.
Desde entonces permanece desaparecido.
Rizzo Borgnis, Héctor Edgardo («Gordo»/»Chorizo»)
(Nacido el 11/2/1947 en Azul. Desaparecido el 16/01/1977 en Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires.)

Héctor nació el 11 de febrero de 1947 en la ciudad de Azul.
Estudió Ciencias Veterinarias, en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata. En dicha ciudad vivía y a la vez militaba en el Centro Universitario Azuleño (CUA). En paralelo integraba la Juventud Universitaria Peronista (JUP) y con el tiempo lo hará en Montoneros. En las diagonales conoció a María de las Mercedes González Doglia, con quien se casó y tuvieron a María Victoria. En diciembre de 1976 la familia se muda a Mar del Plata.
La vida del Gordo fue arrebatada el 16 de enero de 1977 en Mar del Plata. Tenía 29 años.
En el juicio de lesa humanidad Subzona 15 llevado a cabo en 2019, «Vico» recordó a su madre y padre de la siguiente manera:
“Me siento muy orgullosa de mis padres por el ejemplo de vida. Traté siempre de seguir su huella, de ser una persona comprometida y solidaria con el otro. Y le inculqué a mis hijos los mismos valores. Nunca los olvidamos (…). Pero el dolor en mi se transformó en lucha”.
Rizzo Coronel, Oscar Alberto
(Nacido en Azul. Desaparecido en Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires.)

Sabalua Zabalza, Miguél Ángel («El Vasco»)
(Nacido el 4/11/1947 en Azul. Secuestrado y desaparecido el 26/01/1978 en La Plata, Provincia de Buenos Aires.)

«El Vasco» nació el 4 de noviembre de 1947 en Azul, aunque vivió en Chillar, en el seno de dos familias tradicionales. Realizó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Azul, y posteriormente se fue a estudiar Veterinaria a la Universidad de La Plata.
Los inicios de su militancia acontecen repartidos en el Centro Universitario Azueño (CUA), y dentro de la Juventud Peronista, junto a compañeros azuleños como Héctor «El Gordo» Rizzo y Juan Marcelo «El Cura» Soler Guinard. Hacía trabajo social en los barrios, vacunaba, enseñaba a leer.
A Miguél le gustaba la música y el teatro. Se recibió de Médico Veterinario, y, según algunas fuentes también trabajaba como empleado en una empresa de cerramientos de aluminio y mamparas. En La Plata conoció a María Isabel «Tata» Basso, con quien se casó y tuvo dos hijos; Francisco y María Laura, que al momento de su desaparición tenían dos años y medio y siete meses respectivamente.
Gracias al testimonio en los Juicios por la Verdad de su hermana, Beatriz Sabalúa, sabemos algunos detalles de la noche del 26 de enero de 1978. Miguel Ángel y María Isabel se encontraban cenando con sus hijos en la casa de los padres de ella, cuando una patota irrumpió en el hogar y se los llevó a ambos. A partir de esa noche, y a pesar de la incansable búsqueda, sus familias no tuvieron noticias certeras de su destino.
Miguel Ángel continúa desaparecido y su caso aguarda justicia.
Salite Lagos, Jorge Alberto («Quinoto»)
(Nacido en Azul. Desaparecido en , Provincia de Buenos Aires.)

Soler Guinard, Juan Marcelo («El Cura»)
(Nacido en Azul. Desaparecido en , Provincia de Buenos Aires.)

Tanco Lombar, Jorge Oscar
(Nacido en Azul. Desaparecido en , Provincia de Buenos Aires.)

Zaffora Uballes, Roberto Omar («Chuli»/»Simón»)
(Nacido en Azul. Desaparecido en , Provincia de Buenos Aires.)

Desaparecidos que vivieron en el Partido de Azul
(Detenidas/os-Desaparecidas/os que habitaron el Partido de Azul, ordenados alfabéticamente)
Alaye Dematti, Carlos Esteban («Laucha»)

Carlos había nacido el 5 de diciembre de 1955 en Carhué, provincia de Buenos Aires. Pero creció en Azul, de la infancia a la adolescencia. Era hijo de Adelina, entonces maestra del Jardín 901.
Culminado el colegio, Carlos tuvo un paso como estudiante de Psicología en la Universidad Nacional de La Plata. En paralelo, atravesó los oficios de obrero metalúrgico, delegado gremial y militante de Montoneros.
Fue secuestrado el 5 de mayo de 1977 en plena calle de Ensenada, por medio de un operativo de detención ilegal a cargo de las Fuerzas de Tareas 5 (FT5). Diversos testimonios prueban su cautiverio posterior en «La Cacha».
Adelina Dematti de Alaye se convertiría en Madre de Plaza de Mayo en La Plata, donde también formó parte de la Comisión Provincial por la Memoria, y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. Hasta sus últimos días se entregó con coraje a la búsqueda de verdad y justicia por su hijo.
El caso de Carlos fue incluido en la causa «La Cacha», en la que se investigaron, probaron y condenaron delitos de Lesa Humanidad en dicho centro clandestino platense. La causa tuvo sentencia en diciembre de 2014.
Su compañera, Inés Ramos, donó la casa que perteneció a la pareja y que funciona como espacio para la memoria, la educación y la cultura a la UNLP.
Balbuena D´Alessandro, Roberto
(Nacido en . Secuestrado en Cacharí, Partido de Azul)

Illanes, Roberto
(Nacido en Azul. Secuestrado en el barrio porteño de Montserrat.)
Roberto supo vivir en Azul.
Su padre era suboficial del Ejercito, con actividad en la guarnición militar local.
En aquellos años azules, Roberto gestó una gran amistad con José Paradela.
Raggio Baliño de Balbuena, Norma Raquel
(Nacida en . Secuestrada en Cacharí, Partido de Azul)

Desaparecida/os vinculados afectivamente con personas de Azul
(Detenidas/os-Desaparecidas/os nacidos en el Partido de Azul, ordenados alfabéticamente)
González Rizzo, María de las Mercedes («Mecha»)
(Nacida en La Plata. Secuestrada en Cacharí, Partido de Azul)
Jáuregui Campana, Mónica Edith
(Nacida en La Plata. Secuestrada en)
Moreno Artieda Rial, Graciela
(Nacida en Secuestrada en)
Tasca Barili, Adriana Leonor
Velázquez Aragón, Miguél Francisco («El Puma»)
Villamayor, Juan Carlos («Negro»/»Negrolín»)

Desaparecidos en el Partido de Azul
(Detenidas/os-Desaparecidas/os oriundos de otras localidades, víctimas del Terrorismo de Estado en el Partido de Azul. Ordenados alfabéticamente.)
Labolita Banegas, Carlos Alberto («Chiche»)
(Nacido en Las Flores. Secuestrado en dicha localidad, y desaparecido en la Guarnición Militar de Azul, el 1° de mayo de 1976.)

Morandi Risso, Héctor Victorio («Nino»)
(Desaparecido en el Hospital Militar de Campo de Mayo, siendo conscripto en la Guarnición Militar de Azul.)

Musmeci Orsi, José Luis
(Desaparecido siendo conscripto en la Guarnición Militar de Azul.)

Thomas Molina, Alfredo Mario
(Nacido en . Desaparecido siendo conscripto en la Guarnición Militar de Azul.)

Vicini Alessio, José Luis
(Nacido en Mar del Plata. Desaparecido siendo conscripto en la Guarnición Militar de Azul.)

Nietas y nietos buscados por Azul
(Hijas e hijos nacidos en cautiverio y apropiados por la Dictadura, con madre y/o padre desaparecida/o/s vinculada por nacimiento o relación afectiva al Partido de Azul)
Casado Tasca, Sebastián (nieto recuperado número 82)

Villamayor Pourtalé, Luciano/»Manuel» (nieto recuperado número 138)
Seguimos buscando a la hija o el hijonacido en cautiverio de:












